Morena: un partido de millonarios

Sin Censura.

Por: Víctor R. Hernández

Mientras Morena sigue repitiendo como mantra que es “el partido del pueblo”, que defiende a los pobres, a los humildes y a los olvidados de siempre, su dirigencia y su bancada parlamentaria se comportan como los nuevos ricos del país. Nuevos ricos con tarjeta del erario público, claro. Porque el dinero que derrochan no sale de sus bolsillos, sino de los impuestos de ese mismo “pueblo” al que dicen representar.

Dos notas de El Universal lo dejan clarísimo. Una del 11 de octubre de 2025 y otra de ayer, 27 de abril de 2026. No son rumores ni ataques de la oposición. Son hechos documentados.

En vísperas de cerrar el periodo legislativo, la fracción de Morena en la Cámara de Diputados —253 legisladores— se autorizó a sí misma un “apoyo económico” extra: un monedero electrónico Broxel con 10 mil pesos para cada uno. Total: 2.5 millones de pesos. No es la primera vez. Ya lo habían hecho en diciembre de 2025. Ese dinero, según ellos, sale de “ahorros” por su plan de austeridad y no requiere comprobación. Se usará para “gastos de gestión”, “viáticos no previsibles” y “apoyos comunitarios”. Traducción: para lo que se les dé la gana.

A eso súmenle las prerrogativas normales de abril, que oscilan entre 80 mil y 120 mil pesos por diputado, y que también les fueron adelantadas. Mientras tanto, mandan a 65 de sus diputados a Coahuila a hacer campaña casa por casa hasta el 31 de mayo, con todo pagado, por supuesto.

Y no se detienen ahí. En diciembre pasado les regalaron a los 253 una MacBook Air de 256 GB cada uno, dentro de una mochila con logo de Morena y sus iniciales. Costo aproximado: 4.8 millones de pesos. “Se devolverán al final de la legislatura”, dicen. Claro, como si alguien creyera que esas máquinas van a regresar intactas después de un año y medio de uso.

Para 2026, los mismos diputados morenistas aprobaron en el Presupuesto un aumento salarial de casi 9%. Ahora cada uno recibirá 1 millón 307 mil pesos netos al año. Eso es 113 mil 739 pesos más que en 2025. Su coordinador, Ricardo Monreal, había negado que hubiera aumento. Mentira. Todo quedó publicado en el Diario Oficial de la Federación.

Y todavía tienen el descaro de pretender homologar su sueldo con el de los senadores. “Trabajos iguales, salarios iguales”, dijo Ignacio Mier. O sea: si no podemos bajar el de los senadores, subamos el nuestro. Austeridad republicana, versión Morena.

Peor aún es lo que reveló El Universal en octubre pasado: más de la mitad de los diputados de Morena han cobrado más de 100 millones de pesos por “atención ciudadana” y “asistencia legislativa” sin comprobar que tengan oficinas de enlace físico o virtual en sus distritos. El 60% ni siquiera ha presentado sus informes anuales. La propia coordinación de Monreal tuvo que enviarles un oficio recordándoles que están violando el reglamento interno de la Cámara. ¿Resultado? Silencio y más dinero repartido.

Esto es lo que más indigna: predican austeridad desde los balcones, gritan “es un honor estar en la pobreza” y luego se reparten monederos, laptops de lujo, aumentos salariales y recursos sin comprobación. Mientras tanto, millones de mexicanos siguen batallando con la inflación, la inseguridad y un salario que no alcanza.

Morena ya no es un partido de izquierda. Es un partido de nuevos millonarios con presupuesto público. Se han convertido exactamente en lo que decían combatir: una élite que vive del erario, que se auto-otorga privilegios y que usa al “pueblo” solo como discurso electoral.

La pregunta es obligada: ¿hasta cuándo los mexicanos vamos a seguir tolerando esta hipocresía de manual? Porque mientras ellos reparten MacBooks y monederos con nuestros impuestos, el pueblo de verdad sigue esperando que alguien lo represente de verdad.

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con Víctor Hernández