Morena-Taddei, pudrieron el Instituto Nacional Electoral

Morena-Taddei, pudrieron el Instituto Nacional Electoral

Por: Víctor R. Hernández

La renuncia de Guadalupe Taddei a la presidencia del Instituto Nacional Electoral no cierra un capítulo. Lo abre.

A siete meses de las elecciones intermedias de 2027, el árbitro electoral queda sin cabeza formal en medio de señalamientos de conflicto de interés, contratos millonarios y una red de proveedores que lleva años operando en el circuito electoral federal y local.

La presidenta Claudia Sheinbaum calificó de acertada la decisión de Taddei y aseguró que “la democracia no está en riesgo”. Afirmó que el caso debe investigarse y que no puede haber sombra de corrupción en el INE.

Esa frase choca con los hechos documentados.

Medios como Reforma, Latinus y El País han reportado la cercanía de Taddei con el empresario José Alfredo Hernández Casillas, vinculado a al menos siete empresas proveedoras de material electoral: Cajas Graf, Corporativo Zeg, Formas Finas y Materiales, Seriplast, entre otras.

Contratos por cientos de millones de pesos aparecen en el INE y en organismos públicos locales. La Auditoría Superior de la Federación abrió una investigación de oficio por posibles irregularidades, colusiones y triangulación de recursos.

Videos difundidos muestran reuniones sociales, festejos y viajes en los que aparecen Taddei, su entorno familiar y Hernández Casillas.

La periodista Yohali Reséndiz publicó en Opinión 51 el testimonio de un testigo que describe una operación más amplia.

Según ese relato, en un inmueble de Picacho 259 se realizaban reuniones para negociar respaldos a aspirantes a consejerías de organismos electorales estatales. El testigo sostiene que se entregaba dinero en efectivo vinculado a contratos y que Hernández Casillas, con el impulso atribuido a Taddei, promovía perfiles.

Una vez designados, personas de su entorno gestionaban contratos. El empresario, afirma el testigo, decidía qué empresa cobraba y quién producía los materiales. Las facturas y las entregas, sostiene, llegaban al mismo domicilio.

Reséndiz aclara que contrastó datos, nombres, fechas y montos, y que el testigo autorizó hacer públicos los detalles del encuentro. La periodista señala que el corazón de la denuncia está ahí: una intervención para impulsar determinados perfiles y compromisos, aunque la designación formal de consejerías corresponde al Consejo General del INE.

Eso exige verificación documental.

Revisar propuestas, votaciones, contratos y coincidencias entre las empresas de la red de Hernández Casillas y las adjudicaciones realizadas durante la gestión de Taddei no es linchamiento. Es periodismo.

Sheinbaum criticó lo que llamó “linchamiento” y “burlas misóginas” de la oposición contra Taddei.

La vida personal de cualquier funcionaria merece respeto. Los contratos públicos, los conflictos de interés y el uso de recursos del erario no.

La carta de renuncia de Taddei, de cuatro párrafos y sin membrete, no menciona la corrupción. Habla de proteger la estabilidad y la independencia del instituto.

Morena y el gobierno federal insisten en que el combate a la corrupción es una convicción del movimiento. El presidente del Senado, Higinio Martínez, llamó a una cruzada “caiga quien caiga” encabezada por Sheinbaum.

La pregunta es simple: ¿la investigación de la ASF, la Unidad de Inteligencia Financiera y el Órgano Interno de Control llegará hasta el fondo o se detendrá en la salida de una persona?

El Congreso de la Unión deberá designar al nuevo titular del INE. Raúl Bolaños Cacho, presidente de la Cámara de Diputados, dijo que se actuará con rapidez porque estamos en año electoral.

La velocidad no garantiza imparcialidad.

El proceso electoral 2026-2027 ya está en marcha. Cualquier designación que se perciba como controlada o condicionada por el mismo círculo que ahora está bajo sospecha profundizará la desconfianza.

No se trata de defender a Taddei ni de atacarla por su género. Se trata de exigir que el instituto que organiza las elecciones no tenga proveedores favoritos, consejerías promovidas a cambio de contratos ni domicilios donde se negocian respaldos.

La renuncia evita una destitución formal. No borra los indicios.

Si la Auditoría Superior de la Federación, como pide el propio gobierno, documenta irregularidades, deberán existir consecuencias penales y administrativas para todos los involucrados, no solo para quien ya se fue.

A siete meses de que los mexicanos elijan diputados, gobernadores y congresos locales, el INE no puede funcionar con una sombra que el discurso oficial pretende disipar con declaraciones.

La sombra se disipa con expedientes, con nombres, con montos y con responsables.

Hasta ahora, lo que hay es una renuncia, una investigación abierta y un testimonio periodístico que apunta a un esquema que, de confirmarse, toca el corazón de la autonomía electoral.

Eso, y no otra cosa, es lo que está en juego.

La Mirada holística de la Información

En Medio de los Medios

con Víctor Hernández