Morena hizo a Taddei, la encumbró y por ello, debe pagar en 2027

Morena hizo a Taddei, la encumbró y por ello, debe pagar en 2027

SIN CENSURA

28 de octubre de 2026

Sin Censura: Morena hizo a Taddei

Por: Víctor R. Hernández

La renuncia de Guadalupe Taddei no limpia el Instituto Nacional Electoral. Solo confirma que el árbitro se pudrió por dentro por tanto poder que concentró gracias a los legisladores de Morena. No es un caso aislado de una funcionaria. Es el resultado de la captura que Morena ejecutó cuando no pudo destruir el organismo por la vía de las reformas A, B y C, diseñadas por López Obrador.

En la mesa de Latinus, Lorenzo Córdova lo dijo sin rodeos: “Me duele enormemente ver cómo, por la terquedad de la toma del poder por parte de Morena, hoy está sumida en la peor crisis de su historia”. No hay triunfalismo. Hay

Elecciones México 2027

el diagnóstico de quien vio nacer la institución y ahora la ve agonizar.

El “Club Taddei” no es chisme de redes. Es una red documentada de contratos millonarios, viajes, joyería y favores. José Alfredo Hernández Casillas, proveedor de materiales electorales, aparece en videos con el hijo de Taddei en una suite parisina de 200 mil pesos por noche. “París a tus pies, chamaquito”, se escucha en la grabación.

Las empresas del proveedor —Cajas Graf, Formas Finas, Corporativo Zeg y otras— acumularon contratos por cientos de millones en el INE y en organismos locales. La ASF investiga irregularidades que rondan los 500 millones. La UIF congeló cientos de cuentas por simulación de competencia, triangulación y posibles factureras.

Denise Dresser lo resumió con dureza: el INE se convirtió en un microcosmos de la corrupción que emana de Morena. “El amor se paga con contratos”. Licitaciones simuladas, empresas de papel y nombramientos de gente del círculo. Hasta 16 plazas en Sonora, según se señaló en la mesa.

Héctor de Mauleón añadió que el diseño salido desde Palacio Nacional, decidió concentrar el poder en una sola persona. Se acabó la colegialidad. Se le dieron superpoderes a la presidencia del instituto. El árbitro dejó de ser colectivo para volverse instrumento de Morena.

Jesús Silva-Herzog señaló el origen de la arrogancia: López Obrador le otorgó a Taddei un certificado de inmunidad al declararla “confiable, capacitada y honesta”. Esa frase funcionó como licencia. Cuando Sheinbaum

Instituto Nacional Electoral

pide ahora auditar también a Córdova, no pide transparencia. Desvía.

Taddei llegó por una tómbola de nombres preseleccionados por Morena, a pesar de las advertencias de imparcialidad que lanzó Maite Azuela en el Comité Técnico. El sorteo fue la coartada. El control, el objetivo.

Lorena Becerra observó que Taddei no tuvo protector fuerte dentro de la coalición. Las fracturas internas la dejaron sola cuando el escándalo creció. La renuncia se ejecutó rápido: el chofer recogió sus cosas. Contención de cara a 2027.

Los panelistas coinciden en el riesgo. Sin un consenso político amplio que revierta la concentración de poder y restaure la independencia, las elecciones intermedias nacerán bajo sospecha. El INE aún tiene ciudadanos contando votos, pero la confianza de treinta años se evaporó.

Cuando el árbitro está capturado, el proceso se vuelve simulación. Morena ha demostrado desprecio por las instituciones que no controla. La ciudadanía que alguna vez marchó gritando “el INE no se toca” ahora ve que se lo entregaron.

La pregunta no es si Taddei se va. La pregunta es quién ocupa el lugar y bajo qué reglas. Si el patrón de colonización se mantiene, 2027 no será elección. Será ratificación. Y eso, en un país que todavía se dice democrático, es la podredumbre definitiva.

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con Víctor Hernández