Sin Censura
Por Víctor R. Hernández.
El anuncio de los nuevos polos de desarrollo realizado por el Secretario Marcelo Ebrard, el lunes 15 de diciembre, constituye uno de los intentos más explícitos del Estado mexicano por reordenar territorialmente el crecimiento económico, en un contexto internacional marcado por el nearshoring, la fragmentación geopolítica y la relocalización de cadenas productivas, sostiene en su artículo de hoy en El Financiero, Clemente Ruiz Duran (1).
En términos estratégicos, la propuesta reconoce una verdad largamente documentada: el crecimiento en México ha sido espacialmente desigual, concentrado en el norte y el centro-occidente, mientras amplias regiones del sur y sureste han quedado rezagadas.
Desde esta perspectiva, los polos de desarrollo representan una oportunidad histórica para romper con la lógica pasiva de atracción de inversión —basada exclusivamente en bajos costos laborales— y avanzar hacia una política industrial con anclaje territorial, algo que México abandonó desde los años noventa.
El planteamiento retoma, aunque con un lenguaje actualizado, la tradición de los polos de crecimiento: concentrar infraestructura, incentivos, logística, capital humano y capacidades tecnológicas en nodos específicos para detonar encadenamientos productivos regionales.

El Caso Durango
1- En el umbral de la segunda mitad de la década de 2020, el estado de Durango atraviesa una metamorfosis estructural sin precedentes en su historia económica moderna. Históricamente relegado a la periferia del desarrollo industrial que transformó a sus vecinos del norte —Nuevo León, Coahuila y Chihuahua— durante la era del TLCAN, Durango emerge hoy como el eje central de una nueva estrategia federal y estatal en el norte del país: el Plan México.
Bajo la administración del gobernador Esteban Villegas Villarreal, la entidad ha logrado capitalizar su condición de “lienzo en blanco” industrial, ofreciendo soluciones a los cuellos de botella críticos que asfixian a otros polos de desarrollo: la saturación de redes eléctricas, la crisis hídrica y la inseguridad pública.
Hoy, Durango no solo se suma a la inercia del nearshoring, sino que está ejecutando un pivote deliberado hacia sectores de alta complejidad tecnológica: la electromovilidad y la infraestructura digital de hiperescala.
De acuerdo con datos recabados, Durango reporta una movilización de capital que supera los 5,000 millones de dólares en inversiones confirmadas y en proceso, estructuradas en dos pilares fundamentales:
- El Hub de Electromovilidad: Anclado por una inversión escalonada de 1,000 millones de dólares (300 MDD iniciales y 700 MDD en expansión) destinada a la manufactura de vehículos eléctricos y baterías, liderada por el consorcio Solarever (SEV).
- El Complejo Tecnológico-Energético: Un despliegue histórico de 3,700 millones de dólares por parte de Grupo Fermaca, que incluye la construcción una de las “Ciudades Digitales” más avanzadas de América Latina y una planta de fertilizantes nitrogenados que redefine la soberanía agroalimentaria del país.

Hoy se puede valorar que la estrategia del gobernador Villegas trasciende la mera atracción de inversión extranjera directa (IED); se trata de un realineamiento geopolítico que integra a Durango en los Polos de Desarrollo para el Bienestar (Podebis), otorgándole ventajas fiscales y logísticas equivalentes a las del Corredor Interoceánic.
2- El Contexto Geopolítico y la Alineación con el ‘Plan México’
Para comprender la magnitud de los anuncios realizados por el gobernador Esteban Villegas, es imperativo diseccionar el marco federal en el que se inscriben. El “Plan México”, impulsado por la administración de la Presidenta Claudia Sheinbaum, representa un cambio de paradigma respecto a los modelos anteriores. Ya no se trata de una apertura comercial indiscriminada, sino de una política industrial de Estado, dirigida y planificada, que busca descentralizar el crecimiento y garantizar que la inversión genere “prosperidad compartida”.
2.1 La Transición del Modelo Maquilador a la Soberanía Industrial
Durante décadas, la economía de Durango dependió de sectores extractivos (minería, forestal) y de manufactura ligera (confección textil, arneses básicos). El discurso y las acciones del gobernador Villegas evidencian una ruptura consciente con este pasado.
En sus múltiples intervenciones desde Palacio Nacional y en giras internacionales, el mandatario ha enfatizado que Durango ya no compite por mano de obra barata, sino por talento calificado y ecosistemas de innovación.
La integración de Durango al Plan México no es accidental. Responde a una necesidad federal de encontrar nuevas válvulas de escape para la inversión industrial que ya no cabe en el Bajío o en la frontera noreste debido a la escasez de recursos. El mandatario estatal ha sabido leer esta coyuntura, posicionando al estado como la solución logística e industrial para el norte del país. En palabras del propio gobernador ante la Presidenta Sheinbaum: “Durango vive una etapa histórica de transformación gracias a condiciones que lo colocan como un nuevo polo logístico e industrial”.
2.2 La Diplomacia Política: El Factor “Claudista”
Un hallazgo crítico en el análisis de la viabilidad de estos proyectos es la sofisticada operación política del gobernador Villegas Villarreal. A pesar de emanar de las filas del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Esteban ha adoptado una postura de colaboración absoluta con el gobierno federal de Morena, llegando a declararse públicamente como “Claudista”.
Esta declaración ha sido leída no como retórica política, sino como una estrategia de blindaje económico. Al alinearse explícitamente con la visión de la Presidenta Sheinbaum y del Secretario Ebrard, Villegas garantiza:
- Prioridad en la Infraestructura: La inclusión de Durango en los primeros 15 Polos de Desarrollo, por encima de estados con mayor peso industrial histórico.
- Certeza Jurídica: El respaldo federal a proyectos controvertidos o de gran escala, como los gasoductos y las plantas de fertilizantes, que requieren permisos federales expeditos (SEMARNAT, CRE, CENACE).
- Flujo de Recursos: La coordinación con dependencias clave como el IMSS-Bienestar para complementar el desarrollo industrial con infraestructura social, un pilar del discurso de la “Prosperidad Compartida”.
2.3 El Rol de Marcelo Ebrard y la Secretaría de Economía
La relación entre Esteban Villegas y Marcelo Ebrard ha sido fundamental para la arquitectura del nuevo polo automotriz. Las reuniones de trabajo sostenidas en la Ciudad de México han permitido definir “rutas claras” para la atracción de inversiones. Ebrard ha utilizado a Durango como un ejemplo de éxito en la implementación de la nueva política de aranceles y sustitución de importaciones, citando las inversiones en el estado como prueba de que México puede competir con Asia en sectores estratégicos.
3. Análisis del Polo de Desarrollo para el Bienestar (PODEBI) en Durango
El corazón de la estrategia de reindustrialización es la designación oficial de Durango como sede de uno de los Polos de Desarrollo para el Bienestar (Podebis). Esta figura legal y económica otorga al estado un estatus preferencial, equiparable a las Zonas Económicas Especiales, pero con un enfoque renovado hacia el bienestar social y la integración comunitaria.

3.1 La Infraestructura Física: El CLID como Nodo Logístico
El Polo de Desarrollo se asienta físicamente en el Centro Logístico e Industrial de Durango (CLID). El análisis de las características del sitio revela por qué fue seleccionado por la Federación:
- Extensión Territorial: El polo abarca una superficie de 550 hectáreas, lo que proporciona espacio suficiente para la instalación de plantas de gran envergadura (tipo gigafactory) y sus cadenas de proveeduría adyacentes.
- Conectividad Multimodal: Ubicado estratégicamente frente al Aeropuerto Internacional Guadalupe Victoria, el CLID cuenta con acceso directo a la red ferroviaria que conecta con los Estados Unidos y Canadá, así como a las carreteras troncales que unen el puerto de Mazatlán con la frontera texana.8
El gobernador Villegas ha destacado que esta ubicación convierte a Durango en un “puerto interior”, capaz de recibir mercancías de Asia vía Mazatlán y transformarlas para su exportación a Norteamérica, reduciendo los tiempos y costos logísticos asociados al cruce fronterizo tradicional.
3.2 La Arquitectura de Incentivos Fiscales
Uno de los componentes más atractivos del PODEBI, confirmado por el Secretario Ebrard y celebrado por el gobernador duranguense, es el paquete de incentivos fiscales federales diseñados para acelerar el retorno de inversión (ROI) de las empresas instaladas. Estos incentivos son “históricos” y agresivos:
- Depreciación Acelerada: Deducción inmediata del 100% del Impuesto Sobre la Renta (ISR) para inversiones en activos fijos durante los primeros tres años de operación.15 Para industrias intensivas en capital, como la automotriz y los centros de datos, esto representa un ahorro de cientos de millones de dólares en flujo de caja inicial.
- Exenciones de IVA: Facilidades para la recuperación del Impuesto al Valor Agregado en transacciones dentro del polo, mejorando la liquidez operativa.
- Estímulos al Capital Humano: Una deducción adicional del 25% para gastos relacionados con la capacitación y formación de trabajadores.15 Este punto es crucial para la estrategia de Villegas de elevar el perfil técnico de la mano de obra local.
3.3 Comparativa Regional
Al integrar a Durango en este selecto grupo de 15 polos (junto con estados como Hidalgo, Chiapas y Yucatán), la Federación reconoce que Durango posee las condiciones de seguridad y gobernabilidad que faltan en otras regiones. Mientras otros polos en el sur del país enfrentan retos de infraestructura básica, el polo de Durango, asentado en el CLID, ofrece una plataforma “Plug and Play” con acceso garantizado a energía y agua, diferenciadores clave enfatizados por el doctor Villegas Villarreal en cada foro de inversión en que participa.
Todo lo anterior, se desprende de la efectiva política de comunicación, puesta en marcha desde el inicio del gobierno y que hoy ya ha empezado a dar frutos que trascenderán varios sexenios.