Sin Censura
Por: Víctor R. Hernández.
El 10 de febrero de 2026, desde el atril de Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum lanzó una cifra que buscaba silenciar el estruendo de las balas: una disminución del 42% en homicidios dolosos desde el inicio de su gestión. Sin embargo, detrás de la pirotecnia estadística del Secretariado Ejecutivo, se asoma una realidad que columnistas como Carlos Loret de Mola y especialistas consultados por Proceso califican directamente de “farsa” y “manipulación”.
1- El Espejismo del 42%
Según Marcela Figueroa, titular del SESNSP, el país vive una “tendencia sostenida a la baja”, presumiendo 36 homicidios menos al día. Incluso destaca estados como Zacatecas con una reducción del 88%. No obstante, para los expertos de México Evalúa y el Colmex, estos datos ya no son válidos para medir la violencia. ¿La razón? Una perversa reingeniería contable:

- El cajón de sastre: Se ha disparado el registro de “otros delitos contra la vida”, donde se esconden muertes violentas que no se quieren clasificar como homicidios.
- El factor Guanajuato: Aunque presumen una baja del 65% en el estado, la percepción ciudadana sigue anclada en el miedo por las masacres y desapariciones múltiples.
2- El “Rasurado” de los Desaparecidos
Carlos Loret de Mola pone el dedo en la llaga: “como por arte de magia”, las desapariciones bajaron 37% en solo dos meses. No es que México sea más seguro, es que están “rasurando” el Registro Nacional de Personas Desaparecidas.
- La estrategia: Desde febrero de 2025, el gobierno ha “alineado” forzosamente las curvas de homicidios y desapariciones para que ambas muestren descensos similares.
- La farsa: Mientras el homicidio baja en el papel, las desapariciones subieron un 122% entre 2018 y 2025. El gobierno está ocultando cadáveres en la columna de “no localizados” para simular una pacificación que no existe.
3- El Abismo entre la Mañanera y la Calle
La gran derrota del discurso oficial no está en los argumentos de la oposición, sino en el INEGI. La Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) revela que el 63.8% de los adultos en México se siente inseguro.
- El miedo no se modula con gráficas cuando los asesinatos ocurren “de diez en diez” y los delitos invaden los espacios más cotidianos.
- Como señala Armando Vargas de México Evalúa, la narrativa de pacificación es “rentable políticamente” ante figuras como Donald Trump, pero los territorios siguen bajo control criminal.

Conclusión
Estamos ante la vigencia de la “fórmula AMLO”: si la realidad no se ajusta al discurso, se cambia la realidad… o al menos los datos. La “depuración” de las cifras de desaparecidos es el último clavo en el ataúd de la transparencia en seguridad.
En México, hoy se mata dos veces: primero con el plomo y luego con el borrador de la burocracia. Mientras Palacio Nacional celebra un país de papel, las familias mexicanas siguen buscando a los suyos en un mapa donde la única cifra que no baja es la del dolor.