Generación Z y Millennials, niños y jóvenes que encabezaron la Revolución Cristera.

Sin Censura.

Por Víctor R. Hernández.

Ayer domingo 23 de Noviembre celebramos a Cristo como Rey del Universo, para los mexicanos católicos es un día en el que también recordamos la justa cristera de 1926 1929, período en el que murieron aproximadamente 250 mil mexicanos, entre militantes del pequeño pero voluntarioso ejército cristero y las milicias federales del entonces presidente Plutarco Elías Calles.

La información que se desprende de las diferentes fuentes históricas nos indican que los cristeros fueron niños de entre 12 y 15 años y jóvenes de hasta 40 años, lo que hoy conocemos como la Generación Z y Millennials.

Aunque en posteriores entregas profundizaremos sobre este acontecimiento que hoy cumple 100 años en la historia política, social y religiosa de los mexicanos, hoy recordamos los nombres de quienes nuestra iglesia ha considerado nombrarlos mártires mexicanos:

Algunos mártires cristeros reconocidos son el hoy beato Miguel Agustín Pro, San José Sánchez del Río, San Cristóbal Magallanes Jara, San Miguel de la Mora, San Mateo Correa Magallanes, San Luis Batis Sainz y Anacleto González Flores. La Iglesia Católica ha canonizado a 25 mártires, incluyendo sacerdotes y laicos, quienes dieron su vida durante la Guerra Cristera, aunque hay muchísimos más mártires de este periodo. 

Mártires reconocidos por la Iglesia Católica

  • San José Sánchez del Río: Un joven de 14 años, canonizado en 2016.
  • San Cristóbal Magallanes Jara: Sacerdote que encabezó a 24 compañeros mártires, canonizado en 2000.
  • Anacleto González Flores: A menudo llamado “El Draper” y patrono de los laicos en México.
  • San Mateo Correa Magallanes: Sacerdote que fue fusilado.
  • San Miguel de la Mora: Sacerdote asesinado.
  • San Luis Batis Sainz: Sacerdote que fue fusilado junto con otros laicos.
  • San David Uribe Velasco: Sacerdote que fue ejecutado en 1927.
  • San Margarito Flores García: Sacerdote ejecutado en 1927.
  • P. Trinidad Rangel y P. Andrés Sola: Sacerdotes fusilados en el Rancho San Joaquín, junto con el laico Leonardo Pérez Larios. 

Otros mártires reconocidos 

  • José María Robles Hurtado: Sacerdote asesinado.
  • Pedro de Jesús Maldonado Lucero: Sacerdote asesinado.
  • Rodrigo Aguilar Alemán: Sacerdote.
  • Atilano Cruz Alvarado: Sacerdote.
  • Sabas Reyes Salazar: Sacerdote.
  • David Galván Bermúdez: Sacerdote.
  • Justino Orona Madrigal: Sacerdote.
  • Toribio Romo González: Sacerdote.
  • Jenaro Sánchez Delgadillo: Sacerdote.
  • David Roldan Lara: Laico.
  • Salvador Lara Puente: Laico. 
  • La “Ley Calles”: El punto de quiebre fue la aplicación estricta de la Ley Reglamentaria del Artículo 130 de la Constitución, impulsada por el presidente Plutarco Elías Calles en 1926. Esta ley limitaba severamente el culto público, prohibía las congregaciones religiosas, exigía el registro de sacerdotes ante el Estado y restringía su número y sus derechos civiles y políticos.
  • Respuesta de la Iglesia: En protesta por estas medidas, la jerarquía católica ordenó la suspensión de misas y ceremonias religiosas en todo el país a partir de julio de 1926, lo que dejó a la población sin acceso a los sacramentos y exacerbó los ánimos. 

Desarrollo del Conflicto 

El levantamiento armado fue espontáneo y masivo en varias regiones del país, principalmente en el centro y occidente (Jalisco, Guanajuato, Michoacán, Colima, Zacatecas): 

  • Grito de Guerra: Los combatientes, en su mayoría campesinos, se organizaron en milicias y adoptaron el grito de “¡Viva Cristo Rey y Santa María de Guadalupe!”, de donde surgió el nombre despectivo de “cristeros”.
  • Participación Diversa: El movimiento involucró a laicos, campesinos, líderes religiosos (algunos sacerdotes participaron directamente, como el padre Agustín Pro, el Padre Vega), mujeres (que tuvieron un papel crucial en logística y apoyo) y personas de todas las edades.
  • Tácticas de Guerrilla: El ejército cristero empleó tácticas de guerrilla contra las fuerzas federales, lo que provocó una guerra civil cruenta que duró tres años y dejó miles de muertos y daños significativos en el campo mexicano. 

El Fin de la Guerra y Consecuencias 

La guerra no terminó con una victoria militar decisiva de ninguno de los bandos, sino mediante la negociación: 

  • Los Arreglos: En 1929, con la mediación del embajador de Estados Unidos, Dwight Morrow, y la jerarquía eclesiástica, se alcanzaron los “Arreglos” entre el gobierno de Emilio Portes Gil (sucesor de Calles) y la Iglesia.
  • Términos: Los Arreglos permitieron la reanudación del culto público y la Iglesia aceptó las leyes sin oponerse a ellas públicamente, aunque muchas de las restricciones constitucionales no fueron derogadas, sino que se aplicaron de forma más laxa (un “modus vivendi”).
  • Consecuencias: La guerra dejó un profundo impacto en la sociedad mexicana, con miles de muertos, exiliados y un campo devastado. Además, marcó un antes y un después en la relación entre el Estado y la Iglesia Católica en México. 

Mañana continuaremos rescatando otras parte de la historia sobre este quiebre social, provocado por quienes hasta hoy, promueven el odio a la fe católica.

La Mirada holística de la Información

En Medio de los Medios

con Víctor Hernández