- Convertimos sus aportaciones en espacios públicos dignos para todas y todos: Toño Ochoa.
- Hacen realidad el nuevo estadio de beisbol Memín Garibay, un sueño compartido que nace del esfuerzo de la gran familia.

Un campo de beisbol moderno y funcional transforma la zona norte de la ciudad con el Estadio Memín Garibay, destacó Toño Ochoa al agradecer a la gran familia duranguense por cumplir con el predial, aportaciones que hoy se reflejan en obras que impulsan el desarrollo de Durango, la casa de todas y todos.
“Este es el camino; más obras que dignifiquen el entorno de las y los duranguenses. Jalemos parejo para seguir transformando Durango”, expresó al señalar este espacio deportivo como ejemplo de cómo el esfuerzo compartido se convierte en resultados visibles para miles de familias.
Vecinas y vecinos como Claudia Elena Salas coincidieron en que la zona ahora tiene un nuevo rostro. “Si ha cambiado muchísimo porque al principio era solo una bardita, de lo que nosotros aportamos, y estamos al corriente se ve reflejado en el Estadio de Beisbol y el Parque Lineal”, comentó.
De igual forma, Jorge López, habitante del sector, destacó el cambio positivo que se vive en el área y el buen destino de las contribuciones ciudadanas. “estamos viendo la realidad de donde quedan nuestros impuestos, ahora vemos muy diferente, ya con el alumbrado, las banquetas y la reforestación”, señaló.
El estadio recién inaugurado, con infraestructura deportiva de primer nivel, forma parte del proyecto del Parque Lineal Ferrocarril, que continúa avanzando gracias a la participación de las y los duranguenses, haciendo realidad un espacio donde se unen el deporte, la convivencia y el orgullo por la ciudad.