El salto de rana hacia la tan buscada industria del conocimiento.

Sin Censura

Por: Víctor R. Hernández G.

El 24 de marzo de 2026 quedará en la historia como el día en que, en los hechos, la sociedad duranguense dio un salto de rana hacia su anhelado desarrollo. Cientos de ciudadanos reunidos en el Centro de Convenciones Bicentenario, fueron testigos de como se concretaba la alianza tecnológica de última generación entre la mega empresa de inteligencia artificial Nvidia, Fermaca (empresa lider mundial en almacenamiento de datos) y el gobierno de Esteban Villegas Villarreal.

Las tres instituciones lanzaron oficialmente el programa “México Aprende IA” y anunciaron la construcción de la Ciudad Digital más ambiciosa del país. 

La magnitud del proyecto es histórica. Fermaca invertirá 3,700 millones de dólares en dos megaproyectos simultáneos. Por un lado, la Fermaca Digital City en Durango capital: 2,700 millones de dólares para levantar el data center más grande de América Latina (250 MW de capacidad), una planta de generación eléctrica a gas natural, un ramal de gasoducto de 160 kilómetros y 2,000 kilómetros de fibra óptica oscura que unirá El Paso, Texas, con Ciudad Juárez, el centro-norte del país, Guadalajara y Querétaro. 

Por el otro, en Lerdo, ya se trabaja en lo que será la planta de fertilizantes que producirá 600,000 toneladas anuales de urea con una inversión adicional de 1,000 millones de dólares. En total, durante la construcción —que concluirá en el último trimestre de 2028— se generarán más de 13,000 empleos directos e indirectos. No son promesas electorales. Son números ya contratados.

Pero el verdadero salto no está solo en los dólares ni en los postes de fibra. Está en el uso que se le dará a esa infraestructura. El gobernador Villegas ha priorizado la IA precisamente donde más duele: en un estado con miles de comunidades dispersas. En salud, diagnósticos médicos asistidos por IA que acercarán especialistas a donde hoy solo llega el polvo del camino. En educación, enseñanza personalizada que ya no dependerá del tamaño de la escuela ni del presupuesto municipal. En seguridad, sistemas de análisis que permitirán tomar decisiones con datos en tiempo real en lugar de con corazonadas. En el campo, donde la planta de urea responderá a la demanda crónica de fertilizantes y la IA optimizará riego, plagas y rendimientos. Y transversalmente, en la toma de decisiones públicas: mejor análisis, menos improvisación, más resultados.

Aquí es donde el programa “México Aprende IA” se vuelve la pieza maestra. No es un curso más de computación. Es una apuesta nacional que arranca hoy en Durango y que tiene como objetivo multiplicar el talento mexicano. Nueve duranguenses —Rubén Guerrero Rivera, Omar Fabián Rivera Ceniceros, Norma Alicia García Vidaña, Sebastián José Armando Saens Esqueda, Jorge Villalobos Chin, Josué Ortiz Medina, Cristina Sa Esqueda y Manuel Nazario Rocha— fueron seleccionados entre medio centenar de aspirantes y ya son Embajadores Certificados de NVIDIA. Su misión es llevar el conocimiento a universidades, centros de investigación y sectores productivos. El director ejecutivo de Infotec, Raúl Soto García, lo dijo sin rodeos: “Apostamos por los jóvenes y el talento mexicano para que ellos mismos identifiquen y resuelvan las problemáticas sociales desde sus comunidades”. Capacitación gratuita. Efecto multiplicador. Y sin precedente en México ni en América Latina.

Políticamente, este proyecto es una lección de lo que puede lograr una alianza público-privada cuando hay visión de Estado. El gobernador Villegas ha entendido que Durango no puede seguir compitiendo solo con maquila de bajo valor agregado. Ha ido por los hyperscalers — tipo Google, Meta, Amazon, Microsoft, Apple— y por las empresas que entrenan los modelos de IA del futuro. Les ofrece lo que ellos necesitan: energía propia, conectividad de clase mundial y talento local ya capacitado. Y lo hace sin pedir permiso, pero sí con el respaldo del Gobierno Federal a través de Plan México.

No todo está escrito. Faltan detalles operativos sobre cómo exactamente la IA llegará a la patrulla, al consultorio rural o al aula de una telesecundaria. Pero el rumbo está marcado. En tres años y medio Durango dejará de ser “el estado de la maquila” para convertirse en el nodo digital que conecta a México con el mundo. Los jóvenes que hoy aprenden prompt engineering en “México Aprende IA” serán los mismos que mañana diseñen aplicaciones para detectar cáncer en comunidades alejadas o para optimizar el uso del agua en el campo.

Esteban Villegas y su equipo de jóvenes, liderados por Fernando Rosas, no están haciendo turismo tecnológico. Están cambiando el modelo productivo del estado. Y al hacerlo, le están mostrando al resto del país que sí es posible pasar del subsidio al conocimiento, del clientelismo a la competitividad, del corto plazo al horizonte 2030. Durango ya no espera el futuro. Lo está construyendo con fibra óptica, con GPU de última generación y, sobre todo, con duranguenses que ya tienen el chip de la innovación encendido.

El resto de México tiene dos opciones: mirar con envidia o copiar la fórmula. Porque cuando la IA deje de ser tendencia en redes y se convierta en la nueva columna vertebral del país, Durango ya estará sentado en la mesa de los grandes. Y lo habrá logrado no con discursos, sino con megavatios, megabytes y, sobre todo, con mucho talento local liderado con un mandatario obsesionado en dar buenos resultados y trabajar por hacer de Durango, el gigante de la tecnología de última generación en el norte del país.

La Mirada holística de la Información

En Medio de los Medios

con Víctor Hernández