Sin Censura.
Por Víctor R. Hernández.
Para los que todavía viven en la inopia política o cultivan la fantasía de que el actual gobierno estatal pavimenta el camino para una entrega a Morena, las recientes declaraciones del mandatario Esteban Villegas Villarreal deberían servir de marco de referencia para sus próximos análisis. El mensaje es nítido: en Durango, el poder no se comparte, se ejerce; y en las elecciones de 2024 y 2025, aunque no se quiso leer, los resultados fueron más que contundentes: la relación institucional con la presidencia de la República es una cosa, pero el trato de su partido (integrado en su gran mayoría por ex priistas), es otra muy diferente.
Y el discurso del lunes, sobre el tema político, se integra de varios componentes que a continuación los desglosamos:
1- La sentencia: “Se les va a aparecer el demonio”
El Gobernador no se anduvo con rodeos al referirse al comportamiento de la bancada morenista en el Congreso. Calificó de “grotesca” su postura frente al presupuesto de 55 mil millones de pesos. Un presupuesto de “base cero”, sin deuda y con prioridad en salud y campo, que Morena rechazó por consigna y no por argumento.
La respuesta de Villegas Villarreal es una clara advertencia sobre la nueva relación que sostendrá con los legisladores y dirigencia morenista en los meses por venir: “Se les va a aparecer el demonio”.
Esto no es solo una frase colorida; es el anuncio de un aislamiento institucional. Al concretar un dialogo cordial y respetuoso con PAN, MC y Verde, el gobernador ha dejado claro que no necesita a Morena para gobernar y que, de ahora en adelante, los legisladores guindas serán exhibidos diariamente ante el pueblo por votar en contra del beneficio social.
2- El cementerio político de las figuras nacionales
Esteban Villegas ya demostró que su estrategia electoral tiene “punch”. En 2025, no solo mandó a Morena al tercer lugar en la capital, en el camino descarriló carreras que parecían intocables. Ahí está el ejemplo de Andy López Beltrán, quien tras coordinar la derrota de José Ramón Enríquez, en la capital, simplemente se esfumó del mapa político. De las fotos y los reflectores, al ostracismo total.

El siguiente en la lista negra parece ser el diputado federal Pedro Haces. El mandatario ya vaticinó su caída en Durango, arrastrado por los conflictos sindicales de CATEM en Gómez Palacio. Villegas está jugando en las ligas mayores del ajedrez político, enviando un mensaje a la capital del país: aquí, las fichas las mueve el gobernador.
3- La ruta al 2027: El rigor del 60, 30, 10
De cara a la renovación del Congreso y el futuro de la gubernatura, Esteban Villegas fue enfático en las reglas del juego. No habrá candidaturas por amistad ni por compromiso. Quien quiera aparecer en la boleta debe cumplir la métrica del 60, 30, 10. Que no es otra cosa que saber trabajar dentro de un proyecto político; tener un plan de trabajo para contribuir (creando estructura territorial) permanentemente a un gran objetivo estratégico. En este caso, el proyecto de construcción del Gigante Económico e industrial. El individualismo nunca ha funcionado en la filosofía villeguista.

El siguiente elemento dentro de esta métrica es la profesionalización de la estructura y sus liderazgos. Que comprendan la necesidad de la defensa de Durango y sus legítimas aspiraciones. Formarlos, capacitarlos y darles la adecuada dirección. Y el último componente de esta métrica es que esos nuevos liderazgo, se lancen a la conquista de nuevos territorios y lideres. Entonces, lo que el mandatario está planteando no son liderazgos de redes sociales, sino mariscales de campo, de territorio, que contribuyan a la expansión de un proyecto que conducirá a Durango al nuevo nivel de desarrollo que se ha planteado.
Y para ello, por lo pronto, Villegas Villarreal puso desde ahora, sobre la mesa, tres objetivos estratégicos:
- La lección de Gómez Palacio: Villegas reconoció el error de no haber fogueado nuevos perfiles por respetar acuerdos previos (como con Lety Herrera), lo que derivó en una derrota. Esa historia no se repetirá.
- Los nombres en el radar: Daniela Soto, Gaby Hernández y Ali Gamboa ya están en la libreta, pero bajo advertencia: el que no crezca en encuestas y territorio, no va.
- El factor Toño Ochoa: El alcalde capitalino es visto como un “buen prospecto”, pero con el recordatorio de que la reelección es un desgaste constante (baches, basura, seguridad). Toño tiene el apoyo del Gobernador, pero la instrucción es clara: “no te equivoques”, porque levantarse de un error en la capital es casi imposible.

4- El Gobierno Transparente
La filosofía de Villegas es el que nada debe, nada teme. Hoy, Esteban Villegas se ve a sí mismo como un político que aprendió de sus errores, de las derrotas y supo reinventarse. Hoy, incluso, disfruta los grande retos o problemas. Su meta es entregar un gobierno transparente en 2028, pero antes de eso, su prioridad es asegurar que el 2027 sea el último clavo en el ataúd de las aspiraciones morenistas en el estado. En Durango, hay un solo mando, y ese mando no tiene intención de ceder ni un milímetro de terreno.
Indudablemente, el reto en inmenso, era con Esteban, ya está medido.